fuga de escolares

Cuál es peor, la fuga de escolares o la fuga de gobernantes ?

AHMED  BADI

Una norma básica de derecho nos dice que entre dos males el menor es el mejor. Visto esto, diré que el fenómeno social de la fuga escolar es algo que está carcomiendo nuestro sistema educativo, dando lugar a caravanas de jóvenes adolescentes de cuerpos lozanos y voz grave y cuyo futuro es más bien incierto, pues están causando la bajada de precios en el mercado del adobe. Y todo ello, cómo no, está ocurriendo en nuestros humildes Campamentos de Refugiados .

Sin embargo, la fuga de gobernantes es más bien un fenómeno parecido a la moda y que está consumiendo el liderazgo del régimen. La practican altos cargos que siempre se las arreglan para continuar disfrutando del mismo tren de vida aunque hayan sido cesados de sus responsabilidades o se hayan ido por sí mismos. Mas el problema abstruso y de difícil comprensión es que la fuga de gobernantes toma formas más malévolas y frívolas que la fuga dada entre escolares, dado que la primera sobrepasa el límite de lo razonable y lógico puesto que sus actores rompen sus promesas y traicionan a los mártires para huir de la feliz vida de la que disfrutaban creyendo que con ello se burlaban de sus subordinados. Pero, como dice nuestro dicho popular, “Y se ríe el que en verdad da risa”; con lo cual se convierten en seres rechazados aun cuando los medios del enemigo les ofrezcan la oportunidad de hacernos escuchar su disco de mentiras que ya no llaman la atención de nadie, ni siquiera la del palacio real marroquí. Finalmente, son sobrepasados por los acontecimientos y pasan a engrosar las filas de retornados traidores .

En todo caso, la fuga escolar y la fuga de gobernantes no son más que dos caras de una misma moneda denominada desesperación y desánimo. Entre el desánimo y la desesperación hay un espacio para la reflexión y la paciencia que sólo pueden percibir los sensatos .