la mujer saharaui



Mohammed Rahal: "La mujer saharaui lleva el pelo tapado, pero no el cerebro"

La ministra de Asuntos Sociales del Sáhara Occidental ha ofrecido una rueda de prensa en la sede de Comisiones Obreras de Menorca FOTO: B. S. MATAAsí de gráfica se ha expresada la ministra de Asuntos Sociales y Promoción Femenina de la República Árabe Democráctica del Sáhara, Mahfuda (Baida) Mohammed Rahal. La educación es una herramienta imprescindible en cualquier sitio, también en un pueblo como el saharaui que vive bajo la opresión de Marruecos desde 1975.

En el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, este lunes 8 de marzo Mohammed Rahal da una conferencia en la sede del Consell (19:30 horas) para hablar de la situación de la mujer saharui. La ministra, en el cargo desde 2003, ha impulsado durante estos años el acceso a la educación básica de la mujer. Y es que a parte de la lucha política (pacífica), el Sáhara Occidental tiene otra lucha entre manos: "la de la ignorancia", ha afirmado una de las mujeres activistas del pueblo saharaui con más renombre, junto a Aminatu Haidar.

"Hace 10 años, muchas mujeres no sabían como funcionaba un ordenador; ahora, ya tenemos unas cuantas", ha señalado orgullosa la ministra, que creó la primera aula de informática y la Escuela de Formación de Mujeres.

"Todo el mundo tiene que tener garantizado el derecho básico a la educación", ha afirmado Rahal, que tiene cinco campamentos de refugiados bajo su responsabilidad.

Sin violencia de género

La ministra también ha explicado que la violencia de género es "casi inexistente en el pueblo sahauri, ya que si el hombre pega a la mujer, pierde la fama dentro la sociedad; está muy mal visto, es inaceptable para el pueblo sahauri". Sin embargo, Mohammed Rahal sí que ha explicado que en Marruecos sí que hay "una gran violencia de género".

En este sentido, Mohammed Rahal ha destacado las diferencias culturales entre ambos pueblos para explicar la lucha del Sáhara Occidental para su reconocimiento: "no sólo luchamos por unos metros cuadrados de tierra, sino por nuestra cultura, tenemos una manera de ser propia, por eso queremos tener un espacio propio".

Madre de cuatro niños y ingeniera de Telecomunicaciones, Rahal es optimista de cara a la solución política del Sáhara Occidental. "El pueblo sahauri tiene que poder decidir libremente su futuro. No pierdo la esperanza", ha concluido la ministra.